Informes psicológicos en el caso de «la manada»: análisis

Juicio a «la manada»: descripción de los informes psicológicos.

Sobre el caso de “la manada”, se está escribiendo mucho en relación a la existencia o no de intimidación y la catalogación del delito como abuso o agresión sexual. En lo que concierne a la intervención de los peritos psicólogos en el proceso, el debate no se estableció en ese punto, si no en la valoración del posible daño psicológico y la existencia de secuelas, mediante la solicitud de elaboración de informes psicológicos por petición de la  acusación.

Se solicita, a instancia del juez instructor y a petición de la acusación, una pericial con el siguiente objeto: «Determinar si los hechos ocurridos le han supuesto un daño psicológico y valorar la existencia de posibles secuelas derivadas de los mismos”. Se asigna la pericial a dos psicólogas adscritas a la Clínica Médico Forense. Por su parte, la defensa propone a un psiquiatra y otra psicóloga para elaborar a su vez otro informe pericial con el mismo objeto y ambos ratificados en el juicio.
Sobre los resultados de ambas periciales se difiere sobre la existencia en la peritada de Trastorno por estrés Postraumático (TEPT). Las psicólogas de la Clínica Médico Forense, defienden que la víctima, efectivamente, sufre estrés postraumático, mientras que los peritos solicitados por la defensa niegan tal afirmación.

¿Cómo se diagnostica la existencia de TEPT?

El Manual diagnóstico de referencia DSM-V, indica la necesidad de que se confirme los siguientes criterios para diagnosticar la existencia de TEPT:

  • Exposición a la muerte, lesión grave o violencia sexual, ya sea real o amenaza mediante experiencia directa, presencia directa del suceso, conocimiento de que el suceso ha ocurrido a un familiar o amigo próximo, o exposición repetida o extrema a detalles repulsivos del suceso.
  • Presencia de uno o más síntomas de intrusión traumáticos asociados al suceso, que se presentan después del mismo: recuerdos angustiosos, sueños angustiosos, reacciones disociativas en las que el sujeto siente o actúa como si se repitiera el suceso traumático, malestar psicológico intenso o prolongado al exponerse a factores internos o externos que simbolizan o se parecen al suceso traumático. O bien, reacciones fisiológicas intensas relacionadas con factores internos o externos que simbolizan el suceso.
  • Evitación persistente de estímulos asociados al suceso, que comienza tras el suceso.
  • Alteraciones negativas cognitivas y del estado de ánimo asociadas al suceso y que comienzan o empeoran tras éste.
  • Alteraciones de la alerta y reactividad asociadas al suceso traumático
  • La duración de la alteración (Criterios B, C, D y E) es superior a un mes.
  • La alteración causa malestar clínicamente significativo o deterioro en lo social, laboral u otras áreas importantes del funcionamiento.
  • La alteración no se puede atribuir a los efectos fisiológicos de una sustancia o a otra afección médica.

Conclusiones: analizando punto a punto.

Las psicólogas de la Clínica Médico Forense y los peritos de la defensa, difieren en sus conclusiones al analizar cada punto del caso.

  • Criterio A: las psicólogas de la Clínica Médico Forense hablan de experiencia directa de suceso traumático, sin entrar en su verosimilitud, ya que esto se extralimita del objeto de la pericial. Los peritos de la defensa directamente manifiestan que el criterio A está condicionado por el resultado del proceso judicial.
  • Criterio B: Las psicólogas afirman que la peritada manifiesta esos síntomas de intrusión al oír música de San Fermín, oler colonia o al ver personas con rasgos similares a los de los denunciados. Los peritos de la defensa lo ponen en cuestión al no tener sentido la aparición de esos síntomas de intrusión, con haber manifestado la peritada que necesitaba leer noticias relacionadas con el suceso para poder conciliar el sueño.
  • Criterio C: La evitación de estímulos asociados al suceso, al igual que con el criterio B, es avalada por las psicólogas del la Clínica Médico Forense y puestas en cuestión por los peritos de la defensa, en base a lo anteriormente expuesto en el criterio B.
  • Criterio D: Los peritos de la defensa, no avalan el cumplimiento del criterio en base a la recuperación exitosa de la normalidad en la vida de la peritada.
  • Criterio E: Una vez más discrepancias en la evaluación. Las peritos designadas sostienen que la peritada presenta irritabilidad y malestar emocional. En cambio, la defensa argumenta que éstas son características inherentes a la peritada y relacionadas con su estructura de personalidad.

Finalmente, sobre el resto de criterios, se sigue en la misma tónica. Las peritos designadas por el juzgado defienden que la peritada sufre un malestar significativo manifestado en las distintas áreas de su vida y los peritos de la defensa lo niegan, argumentando, que ese malestar y afectación no ha sido constatado.

Resumen

En resumen, 2 informes, con dos conclusiones opuestas. El informe del equipo de la Clínica Médico Forense, que defiende la existencia de TEPT y el de los peritos de la defensa, que niegan la existencia de ese TEPT.

Sobre la existencia de secuelas, ninguno de los dos informes psicológicos se pronuncia al no haber transcurrido los 2 años que se exigen para determinar la presencia de éstas.

Por lo demás, poco en claro se puede sacar sobre el proceso, al coexistir dos informes psicológicos tan alejados en sus conclusiones. Quizás, la importancia del acto de ratificación de los informes psicológicos para poder explicar con detalle las conclusiones obtenidas, y así, poder ser lo más útil posible al tribunal, a la hora de la toma de decisiones en estos procesos tan complejos.

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